Arte versus bienes raíces
¿Cómo se encuentran estos dos mundos?
El arte y el sector inmobiliario son dos mundos que, a primera vista, parecen muy diferentes entre sí. Sin embargo, estos dos universos están más estrechamente vinculados de lo que podría pensarse. De hecho, el arte suele estar en el centro de los proyectos inmobiliarios, ya sea para realzar un edificio o para darle alma. En este artículo, exploraremos las diferentes formas en que el arte y los bienes raíces se retroalimentan. Arte versus bienes raíces.
Arte e inmobiliario: un encuentro fructífero
El arte suele estar presente en los proyectos inmobiliarios, ya sea en forma de esculturas, pinturas, frescos o instalaciones. Al integrar el arte en un edificio, los promotores inmobiliarios buscan crear un ambiente más agradable y atraer una clientela más diversa. Las obras de arte también pueden dar a un edificio una fuerte identidad y diferenciarlo de la competencia.
El arte también se utiliza para mejorar los barrios en dificultad. Los proyectos de arte callejero, por ejemplo, dan nueva vida a calles abandonadas y crean un vínculo entre los residentes. Muchas ciudades han desarrollado circuitos de arte callejero que atraen turistas y revitalizan los barrios.
Arte e inmobiliario: colaboraciones fructíferas
Algunos proyectos inmobiliarios nacen de colaboraciones entre artistas y promotores. Este es el caso, por ejemplo, de la residencia de artistas La Ruche en París. Esta antigua fábrica se transformó en talleres de artistas en 1902, gracias a la iniciativa de la condesa de Bearn. Desde entonces, La Ruche ha acogido a numerosos artistas famosos, como Chagall, Modigliani y Soutine. Hoy en día, La Ruche sigue siendo un lugar de creación artística, pero también se ha transformado en una residencia para estudiantes y artistas.
Arte e inmobiliario: potenciación mutua
El arte también puede mejorar los bienes inmuebles dándoles una historia o un alma. Este es el caso, por ejemplo, de la Fundación Louis Vuitton de París. Este edificio, diseñado por el arquitecto Frank Gehry, alberga una colección de arte moderno y contemporáneo perteneciente a Bernard Arnault, jefe del grupo LVMH. La Fundación Louis Vuitton se ha convertido en un lugar emblemático del arte contemporáneo, pero también en un símbolo de la innovación arquitectónica.
El arte también puede ayudar a vender bienes inmuebles haciéndolos más atractivos. Los promotores inmobiliarios suelen utilizar obras de arte para decorar las zonas comunes de sus edificios, para hacerlas más cálidas y acogedoras. Las obras de arte también se pueden utilizar para decorar apartamentos piloto, para dar una idea del ambiente y el estilo de vida que los futuros propietarios encontrarán allí.
Arte e inmobiliario: una colaboración a largo plazo
Por último, el arte y el sector inmobiliario pueden retroalimentarse a largo plazo. Los promotores inmobiliarios pueden ayudar a sostener proyectos artísticos ofreciéndoles espacios de exposición duraderos. Por su parte, los artistas pueden ayudar a mejorar los barrios creando obras duraderas. Es el caso, por ejemplo, del artista J.R., que creó un fresco monumental en el edificio de la Cité des Bosquets, en Montfermeil. Esta ciudad, que fue escenario de violentos enfrentamientos en 2005, se ha convertido hoy en un lugar de reconciliación gracias a este fresco.
¿Arte y bienes raíces o arte versus bienes raíces?
El arte y el sector inmobiliario son dos mundos que se retroalimentan. Los proyectos inmobiliarios pueden dar visibilidad a artistas y proyectos artísticos, al mismo tiempo que crean espacios de vida más agradables para los residentes. El arte también puede dar una historia y un alma a los edificios, diferenciándolos de la competencia. Al integrar el arte en sus proyectos, los promotores inmobiliarios pueden crear espacios habitables más atractivos e innovadores.
En términos absolutos, los dos universos se retroalimentan… pero ¿continuará esta tendencia en este rumbo? En un futuro post presentaré la tendencia que está surgiendo según ciertos profesionales.